Tras la masacre de 13 mineros informales en la provincia de Pataz, región La Libertad, el alcalde provincial Aldo Mariños se pronunció ante medios de comunicación nacionales y exigió una investigación profunda y sin exclusiones que alcance a las grandes empresas mineras, así como a la minería informal y artesanal que opera en la zona.
La autoridad edil sostuvo que la violencia que hoy enluta a Pataz es consecuencia directa del abandono del Estado y del fracaso de los reiterados estados de emergencia, los cuales —afirmó— no han logrado restablecer el orden ni garantizar la seguridad de la población.
“El problema no se resuelve solo con presencia militar temporal. Aquí hay responsabilidades compartidas y deben investigarse todas las actividades mineras, sin distinción”, manifestó Mariños, advirtiendo que la provincia vive una situación crítica marcada por el crimen organizado, la informalidad y la ausencia de una estrategia integral del Gobierno central.
El alcalde demandó acciones reales, sostenidas y coordinadas, señalando que Pataz no puede seguir siendo escenario de violencia mientras las autoridades nacionales miran hacia otro lado.

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