La pesadilla del departamento propio: cientos de clientes acusan a Capac Asociados de incumplir contratos
En agosto del 2023, Elisa Cárdenas estaba convencida de que en unos pocos meses vería materializado su sueño de tener su departamento propio. Cuando pagó mil soles a Capac Asociados por la separación de un espacio en el proyecto Celeste 161 la hicieron posar junto a su esposo en un marco que llevaba los logos de la empresa y celebraron su decisión con una lluvia de confeti. Días más tarde desembolsó 70 mil soles como inicial y firmó el contrato de compra y venta que establecía la fecha de entrega para diciembre del 2024, con una opción de prórroga máxima de tres meses.

Un año después de cumplirse el plazo límite, aún no ha recibido su departamento, pues la obra sigue inconclusa. Tras realizar una denuncia pública que se viralizó en TikTok, Cárdenas asegura haberse reunido en dos oportunidades con Jorge Martín Parra Sánchez, quien se presentó como representante de Capac Asociados. Ambas reuniones estuvieron marcadas por promesas que la inmobiliaria terminó incumpliendo.

En el primer encuentro, celebrado el 21 de enero de este año, se firmó un acta donde la empresa se comprometía a enviar un cronograma de entrega. El 23 de enero, Capac Asociados envió un correo asegurando que entre el 18 de febrero y el 13 de marzo se completaría la entrega de departamentos.

Según las comunicaciones recibidas por Cárdenas, el proyecto estaría avanzado en un 98,8%, pero “no lo terminan por falta de liquidez”, asegura la denunciante.

Sin embargo, el 12 de febrero volvieron a citar a Cárdenas junto a otros tres propietarios. En esa segunda reunión, Parra les indicó que no habían recibido el financiamiento esperado y “nos dijo que el proyecto estaba asegurado, que el 12 de marzo sería la nueva fecha de entrega”.

Incluso, el ejecutivo se comprometió a agilizar la entrega de cinco de los departamentos, incluido el de Cárdenas, para que lo tengan el 2 de marzo. Ambas fechas pasaron y las promesas, nuevamente, fueron incumplidas. “Ahí renuncié a conciliar nuevamente con ellos”, explica la denunciante.