Lima, diciembre de 2025.– En un contexto en el que el Perú enfrenta importantes desafíos en materia de inclusión en el trabajo, se realizó el lanzamiento de +Voces, la Cámara de la Diversidad del Perú, un espacio que nace para articular a todo el ecosistema que hoy cumple un rol activo en la promoción de la inclusión laboral en el país.
El Perú ocupa actualmente el puesto 57 en el Índice Global de Brecha de Género del Foro Económico Mundial, habiendo retrocedido 17 posiciones en solo un año. A ello se suma que solo el 13% de los puestos directivos está ocupado por mujeres. Asimismo, el 87% de las personas con discapacidad y el 81% de la población migrante trabajan en la informalidad. En el ámbito de la diversidad sexual y de género, el 30% de las personas LGTBIQ+ ha sufrido acoso sexual en el trabajo. Cada año se reportan además más de 300 casos de discriminación étnico-racial, y el 62% de las personas afirma haber sido discriminada por edad en contextos laborales.
Frente a esta realidad, +Voces, Cámara de la Diversidad del Perú, surge como una plataforma que convoca a empresas con buenas prácticas desarrolladas, organizaciones que miden, certifican y reconocen la inclusión; y entidades que acompañan en el diseño e implementación de estrategias inclusivas. El lanzamiento reúne así a un ecosistema diverso que, desde distintos roles, viene trabajando por un mercado laboral más justo, y que hoy apuesta por una mayor articulación, coherencia e impacto colectivo.
El propósito de la Cámara es claro: trabajar para que cada voz tenga un lugar, una oportunidad y un impacto. Según Sato Tamashiro, parte el Consejo Directivo de la Cámara, ésta surge “para asegurar que todas las personas, en su diversidad, accedan a empleos dignos en espacios respetuosos, donde puedan desarrollarse plenamente, transformar sus vidas y, a su vez, generar un impacto positivo en sus comunidades”.
El lanzamiento de +Voces marca un hito para el país al consolidar un espacio común de diálogo, acción y colaboración, que reconoce que la inclusión laboral no es solo una agenda ética, sino también un factor clave para el desarrollo sostenible, la competitividad y la cohesión social del Perú. Porque, según indica Marta Ortega, miembro del Consejo Directivo de la Cámara, “la diversidad no se crea, se reconoce. La inclusión sí se diseña.
Y cuando no se diseña bien, excluye.”

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