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"Año del Diálogo y la Reconciliación Nacional"

Bolivia: Gobierno destina millonaria suma a grupos musicales


Los pagos oscilan entre Bs 28.000 y 273 mil por recitales de hasta dos horas en actos oficiales o masivos como el Dakar, según el Sicoes. Determinados grupos son contratados recurrentemente por ministerios.

Leny Chuquimia / La Paz

Hasta 273 mil bolivianos ha pagado el Gobierno a un grupo musical por una actuación, según el registro del Sistema de Contrataciones Estatales (Sicoes). Desde 2015, Kala Marka, Kjarkas y Valeno han sido los conjuntos más contratados por ministerios que les pagaron montos no menores a 28.000 bolivianos por recitales de entre 40 minutos y dos horas.

En los últimos tres años los ministerios de Culturas, de Desarrollo Rural y otros han firmado al menos medio centenar de contratos por concepto de “servicios artísticos” que ascienden a 3.023.851 bolivianos. En algunos casos, las contrataciones de elencos que figuran en el Sicoes están a nombre de terceros, por lo que no se incluyen en este recuento.

Los conjuntos más requeridos tienen renombre internacional y son autores de temas dedicados  al presidente Evo Morales o a su reelección. Según el Ministerio de Culturas, esa institución “prioriza la promoción de artistas nuevos que cultivan el acervo nacional”.

La confederación de Artistas Unidos de Bolivia (Caubol) advierte que “se está creando un monopolio”. No obstante, el representante de uno de los grupos frecuentemente contratados sostuvo que “la tarifa que se cobra al Estado es mucho menor a la del caché regular”.

Etiqueta azul de Kala Marka

En 2016 la agrupación Kala Marka estrenó la morenada Etiqueta azul, dedicada al Presidente. El estribillo del tema dice: “Etiqueta azul, nunca faltará / etiqueta azul, siempre habrá MAS/ Con permiso de grandes mallkus / el buen jila Evo Morales/ con el permiso de grandes mallkus / llegó el túpac Evo Morales”.

Entre 2015 y 2018, bajo el rótulo de servicio artístico musical, en el Sicoes figuran al menos siete  contratos con Kala Marka. La remuneración más baja que pagó el Gobierno a este grupo es de 70.000 bolivianos por un recital de 45 minutos en los actos del día del Estado Plurinacional, en enero de 2016. Ese mismo mes, recibió 98.000 bolivianos por 90 minutos de actuación en el Dakar y otros 120 mil bolivianos por una hora de presentación en el Festival de Bandas de Oruro.

El mayor monto que el Gobierno pagó a Kala Marka es de 273.400 bolivianos y corresponde a una actuación oficial realizada en el escenario del MICSUR en Bogotá (Colombia) el 19 de octubre de 2016.

También figuran en el registro contrataciones de este grupo por 35.000 y 94.000 bolivianos para presentaciones en el Festival Aquí Canta Bolivia y para la transmisión de la lectura de los alegatos de la demanda marítima en La Haya en 2015. En todos los casos el contratante es el Ministerio de Culturas y Turismo.

El contrato más reciente de los autores de Cuando florezca el chuño data del pasado 11 de enero. Es por un show de 45 minutos en el marco del Dakar y asciende a 100 mil bolivianos.



Evo Presidente de Valeno

El grupo Pastor Cámara y Valeno (más conocido como Valeno) lanzó en 2016 la morenada Evo Presidente y la tonada potosina Compañero del MAS. Un año después estrenó una composición de autoría de Evo Morales. Se trata del tema en ritmo de salay Mama Coca, que en parte de la letra dice: “Tú eres mi amorcito / verde cogollito / haz entrado en mí / para hacerme feliz”.

Esta agrupación fue contratada por el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras para actos de entrega de maquinaria en cuatro departamentos. Los pagos por ese concepto oscilan entre 28.000 y 50.000 bolivianos por actuación, de entre 40 y 60 minutos. Los contratos especifican que debía presentarse con ocho integrantes y con un ingeniero de sonido para garantizar la calidad del espectáculo.

Valeno es también asiduo contratado de Ministerio de Culturas. En enero de 2016 recibió una remuneración de 50.000 bolivianos por actuar en el día del Estado Plurinacional, y otras dos de 35.000 bolivianos, cada una, por presentaciones en el Dakar y en el Festival de Bandas de Oruro. El primer contrato se replicó, por el mismo monto, en 2017.

Sonido y luces para los Kjarkas

En 2014, los Kjarkas actuaron en el cierre de campaña de Evo Morales. Un año después, el Ministerio de Culturas y Turismo contrató y pagó el servicio de sonido, iluminación y tarimas para el concierto número 5.000 de la afamada agrupación. El contrato –que no especifica si fue auspicio– fue por 35.000 bolivianos.

El evento se celebró en el Teatro al Aire Libre Jaime Laredo en octubre de 2015. El costo de las entradas para el público fue de 250 bolivianos en el sector Premium, 120 en VIP y 50 para General.

En marzo de ese mismo año, Culturas pagó 28.000 bolivianos por el servicio de pantallas LED y luces para el concierto Padres e hijos: Kjarkas - Chila Jatun. En el Sicoes está disponible el formulario 500 de recepción de bienes obras y servicios, pero no así el contrato con las especificaciones. Según la información pública, ese financiamiento provino del Tesoro General de la Nación (TGN) y del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH).


En 2014, YPFB pagó al grupo 104.505 bolivianos por su participación en la campaña de socialización de la imagen institucional de la empresa estratégica.

Los Kjarkas fueron contratados en reiteradas oportunidades para actuar en actos oficiales. En enero de 2017, por un concierto de una hora el día del Estado Plurinacional, recibieron una remuneración de 175 mil bolivianos.

En octubre del año pasado, la agrupación cobró 97.440 bolivianos por un show de 30 minutos en el lanzamiento de la Marca País. Un mes después firmó un contrato por 139.200 bolivianos para presentarse en la IV Cumbre de Países Exportadores de Gas.

El Ministerio de Culturas contrató a Los Kjarkas por 98.000 y 100 mil bolivianos, respectivamente,   para que se presente en el almuerzo de clausura de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático que se llevó a cabo en Cochabamba en 2015 y en el festival Tupiza 2016.

Bandas y cumbres

Llajtaymanta es otro elenco que de forma recurrente aparece en las contrataciones estatales. El pasado Carnaval la agrupación orureña recibió 27.000 bolivianos por su presentación de 45 minutos en el Festival de Bandas. Dos años antes, por actuar en el mismo evento, había obtenido una remuneración de 35.000 bolivianos.

El grupo famoso por sus morenadas también fue contratado por 35.000 bolivianos para dar un concierto de 60 minutos en  Uyuni, en el marco del Dakar 2016. Y en abril de ese año cobró 40.000 bolivianos por 40 minutos de show en la Reunión Internacional de Aduanas que se realizó en Santa Cruz.

En 2015, Llajtaymanta fue contratado por el ministerio de Economía para actuar en el aniversario del Campo Ferial Chuquiago Marka, por 35.000 bolivianos. La tarifa se mantuvo para su presentación en la Conferencia Mundial de los Pueblos Sin Muros, realizada en Cochabamba en 2017.

También fue contratado para ese evento la agrupación Tupay, uno de cuyos integrantes es el exalcalde cochabambino (MAS) Edwin Castellanos, el Cholango. Por esa actuación  obtuvo 35.000 bolivianos. 


Desigualdad de oportunidad

“A algunos grupos los ministerios nos pagan apenas  2.000, 3.000 bolivianos; con suerte 7.000”, dijo el representante de un grupo de música autóctona. Opina que el prestigio de los artistas es importante pero pide “oportunidades para los músicos de base”.

Fuera de folklore, el caché promedio de experimentados ensambles de jazz, blues, rock o fusión es de 10.000 bolivianos. “Entre los grupos nuevos hay varios que acaban tocando gratis para hacerse conocer. Hay una rosca”, señaló un artista que pidió guardar su identidad.

Las contrataciones por servicios musicales se hacen de forma directa y salen del TGN. “Que los únicos contratados sean famosos y cobren por eso está bien, pero no debería haber roscas. Todos merecemos una oportunidad”, opinó otro músico.

CAUBOL: “Se ha creado una especie de monopolio”

El representante nacional de la Confederación de Artistas Unidos de Bolivia (CAUBOL),

Édgar Rojas, considera que los ministerios y ciertos grupos han creado una especie de monopolio musical. Indicó que por derecho cada artista, de forma independiente, puede fijar su tarifa y cada instancia decide si contratarlos o no.

“El contrato tiene un carácter independiente porque cada grupo tiene la autonomía de definir sus tarifas. Lastimosamente los compañeros han visto estas situaciones y han tratado de ingresar a este mercado, pero no se puede porque se ha creado una especie de monopolio. Seguramente algunos de los que están dentro tienen una posición política que hace que den el perfil que las instancias estatales desean mostrar”, manifestó Rojas.

Explicó que la decisión de trabajar con determinados grupos depende de las autoridades ya sea porque a su parecer representan mejor a la política de promoción oficial o porque son afines con el partido de Gobierno. Señaló que los miembros de CAUBOL tienen como uno de sus principios a la independencia que es dijo fundamental para el bien común de los artistas bolivianos que hoy encaran un proceso importante con la elaboración de la ley para el sector.

“Como artistas hemos sido descuidados. No tenemos ingresos fijos, no hay un fomento real, no tenemos ni un seguro. Los contratos son muy independientes, pero sí podemos pedir que como fomento se trabaje en la creación de festivales y ese tipo de actividades”, manifestó.

Explicó que la ley de artistas tocará el tema la de promoción, pero que aún está en análisis. Como músico señaló que lleva su propuesta artística donde la gente quiera escucharla junto al grupo que dirige : Bonanza.

El anteproyecto de la Ley del Artista está en su fase final

La elaboración del anteproyecto de la Ley del Artista está en su fase final, informó el responsable de la Unidad de Coordinación de los Consejos Departamentales de Cultura del ministerio del área, Juan Carlos Cordero. Cuando sea consensuado, el documento será presentado al presidente Evo Morales, en una cumbre nacional. 

En abril de 2017 los artistas de todo el país se declararon en emergencia ante el anuncio del cobro de impuestos por la realización de espectáculos privados. Ante las movilizaciones, el Gobierno se anunció una Cumbre Nacional de Culturas para construir la Ley del Artista.

La norma debe reflejar la realidad y las necesidades de este sector. Además, se anunció, debe regular las actividades artísticas, abordar el tema tributario y establecer medidas de fomento.

Durante aquel debate, autoridades de Impuestos señalaron que la tributación de los artistas era necesaria porque había conjuntos que facturaban montos superiores a los 4.000 dólares por actuación. Situación, que las agrupaciones rechazaron con el argumento de que esa no era la realidad de todos los músicos del país. Se propuso entonces una categorización y el establecimiento de tarifas artísticas.

“Para trabajar la ley se manejó la misma hermenéutica de las jornadas culturales con ligeras variaciones. Se introdujeron las variables de: descolonización, patrimonios, fomento al arte, formación artística, tributación, formación, entre otros pilares que desarrolla la nueva normativa”, dijo Cordero.

Aseguró que el anteproyecto de ley rompe con el esquema que rige en otros países porque propone una norma adecuada a la realidad del país. “Se busca que sea inclusiva para todos los sectores”, manifestó.

Anteproyecto de ley

Elaboración La propuesta fue trabajada y sistematizada por técnicos del Ministerio de Culturas con base en conclusiones y recomendaciones de las cumbres departamentales.
Propuestas El anteproyecto, que en próximos días será entregado al presidente Evo Morales, fue redactado basado en 18 propuestas de diferentes instancias culturales.
Registro En 2012 se procedió a un Registro Plurinacional de Artistas que incluía a los miembros de comunidades que crean textiles o música.



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