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"Año del Diálogo y la Reconciliación Nacional"

El 70% de egresados de Bellas Artes vive de su carrera


El 70% de los egresados de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú (Ensabap) trabaja en alguna práctica "muy cercana o ligada a lo que estudió”, con lo que se rompe el mito de que quien opta por el arte está predestinado a "patear latas".

Así lo detalló Marcelo Zevallos Rimondi, subdirector de Investigación y Biblioteca de dicha institución, durante los Martes Educativos de Andina, donde manifestó que son diversas las áreas en las que los artistas encuentran ahora un nicho de desarrollo y crecimiento laboral.  

“El 70% labora en alguna práctica muy cercana o ligada a lo que ha estudiado en Bellas Artes, desde la educación artística hasta emprendimientos que ellos mismos generan. Estas iniciativas se diversifican muchísimo, desde la música, moda, diseño de vestuario, de joyas, hasta trabajo audiovisual e incluso el tatuaje”.


El especialista comentó que por mucho tiempo se entendió que el arte era una carrera de largo plazo y que resultaba necesario construir una fama para empezar a tener éxito y que ahora son muchos los espacios donde los artistas están haciéndose de un nombre.

Sus propias marcas

“Hay muchos egresados que generan sus propias marcas. Desde el 2010 trabajamos con los alumnos el perfil del investigador y el perfil del gestor, con lo cual aprenden a generar sus propios espacios laborales”. 

Puso de ejemplo a Carla Quispe, egresada de grabado, quien ha desarrollado una marca de polleras, las que ella misma diseña y fabrica, rescatando la riqueza ancestral de las madres de la sierra central. Mencionó además a Renzo Ortega, “pintor de energía particular”, que expone exitosamente en Nueva York y que regresa de manera regular a su querida escuela.

“Creemos que iniciativas como estas son las que permiten insertarse en el mercado. La Escuela de Bellas Artes es reconocida en el mundo porque sus estudiantes han sabido mezclar esa necesidad vanguardista de crear algo nuevo sin olvidar rescatar las raíces de nuestras culturas tan particulares, desarrollando lenguajes estéticos significativos”.


ANDINA