Especialista de la Universidad Católica de Trujillo recomienda revisar columnas, muros, humedad y objetos pesados para reducir daños dentro de la vivienda.
En un país altamente sísmico como el Perú, prepararse no debe limitarse a tener una mochila de emergencia o conocer la ruta de evacuación. La seguridad también empieza dentro de la vivienda: en la forma en que está construida, en el estado de sus columnas y en los objetos que pueden caer o bloquear el paso durante los primeros segundos de un movimiento telúrico.
Desde la Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad Católica de Trujillo (UCT), el decano, magíster Henry Chipana, advierte que muchas viviendas presentan señales que las familias suelen normalizar, pero que pueden representar un riesgo. Entre ellas se encuentran las grietas diagonales o en forma de “X” en columnas, la humedad persistente en elementos estructurales, el uso inadecuado de ladrillo pandereta en muros que soportan carga y los primeros pisos con cocheras o locales amplios, pero con pocas paredes.
“Un sismo no se puede evitar, pero sí podemos reducir sus efectos si identificamos a tiempo los puntos débiles de una vivienda. Una grieta, una columna húmeda o un primer piso con poca resistencia no deben verse como detalles menores; son alertas que requieren una revisión técnica”, señaló el Ing. Chipana.
El especialista recomienda iniciar con una evaluación sencilla del hogar: verificar si existen muebles altos sin anclar, como repisas, vitrinas, roperos o televisores; revisar si hay rajaduras diagonales en columnas o muros; observar si alguna columna presenta humedad u óxido visible; y reconocer si la vivienda tiene un primer piso abierto que sostiene niveles superiores más pesados.
En estos casos, lo más prudente es solicitar la evaluación de un ingeniero civil antes de realizar reparaciones superficiales.
Asimismo, indicó que pintar una zona afectada por humedad o cubrir una grieta sin conocer su origen puede ocultar un problema mayor. Primero debe corregirse la filtración, limpiar el acero afectado cuando corresponda y aplicar una solución técnica adecuada. De igual manera, cualquier reforzamiento estructural debe ser definido por un profesional, especialmente cuando se trata de columnas, muros de concreto o ampliaciones hechas sin asesoría.
El especialista de la UCT recuerda que la prevención en casa también incluye practicar un plan de evacuación familiar, mantener libres las salidas, asegurar objetos pesados y ubicar zonas seguras internas. Estas medidas, sumadas a una revisión técnica de la vivienda, pueden marcar una diferencia importante para proteger la vida de las personas ante un sismo

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